Alquiler de vientre que hay que saber

01/06/2017  Clarin.com Entremujeres Hogar y Familia Embarazo

Alquiler de vientre: lo que debés saber

Marley será papá de un varón a través de un útero subrogado. Detalles médicos y legales para entender mejor de qué se trata.
Desde que el Juzgado Nacional en lo Civil N° 86 a cargo de la doctora María del Carmen Bacigalupo, en junio del 2013 decidió sobre el primer caso de gestación por sustitución realizado 100% en la ciudad de Buenos Aires, mucha agua corrió bajo el puente. Recientemente se conoció que Marley cumplirá su sueño de ser papá y tendrá un varón a través de un alquiler de vientre.
"La subrogación de útero se trata de una manifestación de voluntades donde una mujer lleva adelante un embarazo para otra persona o pareja. Se aplica como terapia para toda persona que desee tener un hijo y que no tenga posibilidad de llevar adelante el embarazo, por ejemplo, un hombre, dos hombres, o en mujeres por ausencia del útero, por estar afectado o por riesgo de vida para llevar adelante un embarazo", explica Florencia Inciarte, coordinadora del programa de útero subrogado de Halitus Instituto Médico.
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Si bien en Argentina ya hay al menos 20 casos, el conductor concretó el alquiler en Estados Unidos, uno de los países donde se hace tipo de acuerdos. En nuestro país la gestación por sustitución no está prohibida, pero aun no se encuentra regulada por una ley específica. Consultado por Entremujeres, el doctor Sergio Pasqualini, director científico de Halitus Instituto Médico, dice: "Cada vez hay más sentencias judiciales que ordenan que los hijos nacidos por estas prácticas sean anotados en el Registro Civil como hijos de los padres procreacionales, o sea los padres que tuvieron la intención y prestaron el consentimiento previo e informado de ser padres de ese niño. Para la ley, en principio, madre es la mujer que da a luz pero admite prueba en contrario, lo que se desvirtúa mediante un ADN sumado a la voluntad procreacional de quienes quieren -y luego son- los padres del niño que nace por esta técnica. Lo que siempre prevalece es el interés superior del niño, su verdad de quienes quisieron ser padres". Y agrega: "Hay que crear conciencia de que la gestación por sustitución o maternidad subrogada no está prohibida (como muchos afirman), sino que no hay una normativa que la permita o la prohíba, por lo cual, es posible realizarla aquí".
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Mientras desde Halitus dicen que como no está prohibido, no es necesario pedir autorización judicial antes del tratamiento, para Natalia Fernández Peri, médica ginecóloga especialista en reproducción asistida y Coordinadora del Departamento de Genética de IVI Buenos Aires, comenta que "el inconveniente reside en nuestro Código Civil y Comercial, que establece que la madre es quien da a luz al bebé. Por eso, recomendamos que la autorización judicial se gestione antes de iniciar el tratamiento".
Pasqualini explica que para concretar esto se realiza una evaluación exhaustiva donde padres y portadoras son evaluados desde un abordaje interdisciplinario (clínico, psicológico y legal). "Si alguno de los profesionales desaconseja avanzar, el procedimiento no se realiza. Lo importante es trabajar seriamente y estar bien asesorados y acompañados desde lo médico, psicológico y jurídico, porque es en la interdisciplinariedad donde manifiesta la variable diferencial para llevar estos casos a buen puerto".
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En cuanto a la parte médica, Fernández Peri detalla que, "en parejas heterosexuales, el proceso consiste en la misma preparación que se realizaría en una fecundación in vitro, con la estimulación ovárica de la mujer por 10-12 días, seguida de una punción para extraer los ovocitos. En el momento de la punción se toma la muestra de semen de la pareja para fecundar los ovocitos en el laboratorio y formar los embriones". La ginecóloga explica que "la mujer gestante debe recibir un tratamiento para preparar el endometrio, previo a la transferencia embrionaria. A los 14 días de hecha la transferencia, mediante un análisis de sangre podemos determinar si la mujer está embarazada. En los casos de parejas homosexuales de mujeres podrán realizar el mismo tratamiento recurriendo a un banco de semen. Una pareja de dos varones necesitará a una donante de óvulos que no podrá ser la mujer gestante".
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Un tratamiento de este tipo en Argentina cuesta entre 12.000 dólares (con óvulos propios) y 15.000 dólares (con óvulos donados).
Debate candente
Este tema sigue despertando detractores y genera debates. Para Inciarte y Fabiana Quaini, abogada especialista en derecho internacional de familia, "no puede negarse el futuro a la ciencia. Incluso, posturas como las del Comité de Bioética de España (que dice querer promover a nivel internacional un marco común regulatorio que prohíba la celebración de contratos de gestación subrogada so pretexto de hacerlo 'en garantía de la dignidad de la mujer y del niño') tiene una crónica anunciada que es el fracaso. Cada país regula la gestación por sustitución, ya sea por leyes (como Ucrania y Rusia), ya sea por estatutos o bien por casos de jurisprudencia que van aconteciendo y sentando precedentes, como Estados Unidos, Canadá y Argentina. De hecho, España reconoce las sentencias de Estados Unidos o de Canadá reconociendo a esos niños nacidos por estas prácticas en dicho país, así como las gestaciones que se hacen en Ucrania a través de la figura de la adopción".